Capítulo 7 - El corazón bajo el reino

La Piedra Corazón no era una piedra.
Era una montaña enterrada bajo una ciudad.
Venitas doradas palpitaban a través de la roca negra.
Rowan se acercó.
Imágenes inundaron su mente.
Generaciones.
Niños Stoneborn.
Reyes.
Guerras.
Constructores levantando el Castillo Valeria.
Entonces apareció su madre.
Lyra estaba dentro de aquella cámara once años atrás.
Embarazada.
Sonriendo.
Rowan extendió la mano hacia la visión.
—¿Mamá?
La imagen desapareció.
Silas lo observaba.
—¿Qué viste?
—Todo.
La Piedra Corazón recordaba.
Y de repente Rowan comprendió por qué Malrec le tenía tanto miedo.
Contenía historia.
No relatos.
Memoria.
La verdad preservada dentro de la tierra.
Si Rowan podía sacar esos recuerdos a la superficie, las mentiras de Malrec se derrumbarían.
Pero Malrec ya había descubierto la cámara.
Los soldados entraron.
Luego apareció Malrec.
Llevaba la corona.
—Me ahorraste el trabajo.
Rowan se colocó frente a la Piedra Corazón.
Malrec levantó el cristal negro.
Esta vez Rowan sonrió.
—Eso no funcionará aquí.
Malrec lo aplastó.
No ocurrió nada.
La Piedra Corazón resplandeció.
Rowan levantó una mano.
Las armas de todos los soldados salieron volando de sus manos mientras la piedra envolvía sus botas.
Malrec retrocedió.
—¿Qué eres?
Rowan respondió en voz baja.
—El chico al que debiste haber dejado en paz.
Malrec huyó.
Rowan podría haberlo matado.
Pero no lo hizo.
Silas lo miró sorprendido.
—¿Por qué?
—Mi madre protegía a la gente.
Rowan miró hacia el túnel.
—Yo no voy a convertirme en él.
Pero Malrec tenía otro plan.
May you like
Si no podía controlar la Piedra Corazón, la destruiría.
Y si la Piedra Corazón se hacía añicos, el Castillo Valeria y la mitad de la capital se derrumbarían con ella.