PARTE 2 EL NOMBRE QUE ESTABA PROHIBIDO

Ethan Whitmore había escuchado el nombre Evelyn Mercer una sola vez en toda su vida.
Tenía diecisiete años.
Su padre, Charles Whitmore, estaba discutiendo con alguien en el despacho.
Ethan había bajado las escaleras buscando agua.
La puerta estaba entreabierta.
No vio a la mujer.
Solo escuchó su voz.
Si intenta dejarme fuera después de todo lo que hice por usted, hablaré.
Su padre respondió:
No sabes con quién estás jugando, Evelyn.
Aquella fue la última vez que Ethan escuchó el nombre.
Tres semanas después, su padre le dijo que una antigua empleada había sido despedida por fraude.
Nunca explicó más.
Doce años después Charles murió.
El asunto quedó enterrado.
Hasta ahora.
Ethan miró a la mujer que había intentado casarse con él.
Evelyn Mercer.
No Madeline Hayes.
No la heredera de una familia europea como había afirmado.
No la mujer de treinta y cuatro años que había aparecido en su vida ocho meses antes.
Claire intentó ponerse de pie.
Emily la ayudó.
Ethan preguntó:
¿Cómo la conoces?
Claire respondió:
Encontré una fotografía.
¿Dónde?
En el antiguo despacho de tu padre.
Ethan frunció el ceño.
Ese despacho está cerrado.
Lo estaba.
Claire explicó que una semana antes había recibido instrucciones para limpiar una zona del ala oeste que llevaba años sin usarse.
Una tubería rota había provocado humedad.
Mientras retiraba cajas viejas encontró una carpeta.
Dentro había documentos.
Fotografías.
Copias de transferencias.
Y una imagen de Charles Whitmore junto a Evelyn.
Ethan miró a la mujer.
¿Es cierto?
Evelyn no respondió.
Claire continuó.
Después encontré algo más.
Una carta escrita por tu madre.
Ethan dejó de respirar.
Mi madre?
Claire asintió.
La señora Whitmore había descubierto que Charles enviaba dinero a Evelyn a través de empresas intermediarias.
No era una relación sentimental.
Era algo mucho más peligroso.
Evelyn había sido responsable de gestionar ciertas cuentas privadas.
Cuando descubrió movimientos que podían incriminar a Charles, empezó a guardar copias.
Al principio como protección.
Después como amenaza.
Charles intentó apartarla.
Evelyn desapareció.
Ethan miró a Claire.
Entonces ¿por qué regresó ahora?
Claire negó.
Eso todavía no lo sabía.
Hasta que escuché una conversación.
Evelyn levantó la cabeza.
Claire continuó.
Fue hace cuatro días.
Yo estaba en el pasillo junto a la biblioteca.
Ella hablaba con alguien por teléfono.
Dijo que después de la boda tendría acceso a todas las cuentas familiares.
Ethan sintió frío.
También dijo que tú nunca descubrirías quién era realmente.
Evelyn finalmente habló.
Mentira.
Claire la miró.
Entonces dime por qué me encerraste.
Los invitados comenzaron a murmurar.
Ethan levantó la mano.
Silencio.
Miró a Evelyn.
¿Tú la encerraste?
Ella no respondió.
Ethan repitió:
¿La encerraste?
Evelyn apretó la mandíbula.
No estaba previsto que estuviera allí.
Ethan palideció.
Aquella frase bastó.
¿Por qué?
Porque encontró cosas que no debía encontrar.
Emily abrazó el brazo de Claire.
Ethan dio un paso hacia Evelyn.
¿Qué querías de mí?
Ella lo miró.
Durante varios segundos pareció debatirse entre mentir y admitirlo.
Finalmente sonrió.
Por primera vez aquella sonrisa no intentó parecer joven.
Tu apellido.
Ethan no entendió.
Evelyn continuó.
Charles me quitó quince años de mi vida.
Me convirtió en la responsable de sus decisiones y después hizo que todo pareciera culpa mía.
Tu familia siguió siendo rica.
Respetable.
Yo desaparecí.
Ethan respondió:
Yo tenía diecisiete años.
No eras responsable.
Entonces ¿por qué yo?
Porque eras lo único que Charles protegió hasta el final.
Claire negó.
Esto no era venganza solamente.
Evelyn la miró.
No.
También era dinero.
Ethan sintió que algo dentro de él se rompía.
Había conocido a Madeline en una gala benéfica.
Ella parecía saber exactamente qué decir.
Le gustaban los mismos libros.
Las mismas ciudades.
Las mismas comidas.
Había perdido supuestamente a su familia.
Comprendía el duelo.
Todo había sido construido.
¿Incluso nuestra relación?
Evelyn tardó demasiado en responder.
Eso hizo más daño que cualquier confesión.
Entonces Emily preguntó:
¿Y mi mamá?
Evelyn miró a la niña.
No debía estar detrás de esa pared tanto tiempo.
Claire apretó a Emily contra ella.
¿Qué significa eso?
Evelyn suspiró.
Iba a sacarla después de la ceremonia.
Emily gritó:
¡Mentira!
Ethan volvió la cabeza.
La niña estaba temblando.
Encontré esto.
Sacó algo de su bolsillo.
Un pequeño llavero metálico.
Claire lo reconoció.
¿Dónde lo encontraste?
Dentro de la pared.
Emily explicó que después de romper el panel había visto el objeto cerca de las piernas de Claire.
Lo había recogido sin pensar.
Ethan tomó el llavero.
Tenía una pequeña etiqueta negra.
Número 17.
Evelyn perdió el color.
Claire lo vio.
¿Qué abre?
Evelyn no respondió.
Ethan se acercó.
¿Qué abre?
Nada importante.
Emily dijo:
Entonces ¿por qué tienes miedo?
Ethan miró a uno de sus empleados.
Busca todas las cerraduras numeradas de esta casa.
Evelyn dio un paso hacia la salida.
Dos empleados bloquearon el camino.
No la tocaron.
Solo se colocaron delante.
Quince minutos después, el administrador de la mansión regresó.
Había encontrado una cerradura con el número 17.
Estaba en el sótano.
Una puerta vieja.
Ethan no recordaba haberla visto nunca.
Claire palideció.
Yo sí.
Ethan la miró.
¿Dónde?
Debajo del antiguo archivo.
Charles Whitmore había utilizado aquella habitación durante años.
Evelyn empezó a respirar más rápido.
Ethan tomó la llave.
Vamos.
Evelyn gritó:
¡No abras esa puerta!
Todos se detuvieron.
Ethan la miró.
¿Por qué?
Porque si la abres, no vas a recuperar nada.
Solo vas a destruir lo poco que todavía respetas de tu padre.
Ethan respondió:
Eso ya lo hiciste tú.
Bajaron al sótano.
Emily permaneció con Claire.
Dos empleados acompañaron a Ethan.
La puerta número 17 era pequeña.
Sin decoración.
Sin ventanas.
Ethan introdujo la llave.
Giró.
Dentro había estanterías.
Cajas.
Documentos.
Y en el centro, un archivador metálico.
Sobre él había un sobre.
Ethan Whitmore.
Su nombre.
Escrito a mano.
Ethan lo abrió.
Dentro había una fotografía.
Su padre.
Su madre.
Y Evelyn Mercer.
Pero había una cuarta persona.
Una mujer joven que Ethan reconoció inmediatamente.
Claire.
Mucho más joven.
Tal vez de diecinueve años.
Ethan dejó caer la fotografía.
Claire estaba arriba.
Con Emily.
Y había asegurado que solo conocía a Evelyn por una fotografía encontrada días atrás.
Pero aquella imagen demostraba otra cosa.
Claire había conocido a Evelyn.
Y también a Charles Whitmore.
Dieciséis años antes.
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Ethan levantó lentamente los ojos.
Y por primera vez desde que comenzó todo comprendió que la mujer atrapada detrás del muro quizá también le estaba ocultando una parte de la verdad.