PARTE 4 LA NOCHE EN QUE TODO VOLVIÓ A EMPEZAR

Claire no llevó a Lily a casa.
La policía trasladó a ambas a un lugar protegido.
Marcus colocó agentes en cada entrada.
Lily estaba agotada.
Pero no podía dormir.
Cada vez que escuchaba pasos en el pasillo se sentaba en la cama.
Claire permaneció junto a ella.
“¿Nora hacía eso?”
Lily la miró.
“¿Qué?”
“Miraba la puerta cuando escuchaba pasos.”
Lily asintió.
“Ella decía que nunca debía abrirle a nadie.”
Claire tomó su mano.
“¿Te hablaba de mí?”
“A veces.”
“¿Qué decía?”
“Que mi verdadera madre me estaba buscando.”
Claire cerró los ojos.
“¿Por qué nunca te llevó conmigo?”
“Nora tenía miedo.”
“¿De Victoria?”
Lily asintió.
“Decía que había personas vigilando.”
Claire sintió rabia, pero también tristeza.
Nora había participado en el crimen.
Pero durante años había protegido a Lily.
Probablemente sabía que acercarse a Claire podía hacer que las mataran.
“¿Nora te quería?”
Lily tardó en responder.
“Sí.”
Claire acarició su cabello.
“Entonces algún día iremos a verla.”
“Está enterrada en un cementerio pequeño.”
“Iremos.”
Lily cerró los ojos.
Por primera vez durmió con la cabeza sobre el regazo de Claire.
A las tres de la madrugada, Marcus entró.
“Tenemos algo.”
Claire cubrió a Lily con la manta.
Salió al pasillo.
“Encontramos a uno de los hombres que ayudó a Victoria.”
“¿Dónde?”
“Intentaba cruzar la frontera.”
“¿Habló?”
“Sí.”
Marcus le mostró una fotografía de un hombre mayor.
“Se llama Richard Blake.”
Claire frunció el ceño.
“El padre de Victoria.”
“Exacto.”
Claire lo conocía.
Richard Blake había muerto oficialmente ocho años atrás.
“Eso es imposible.”
Marcus negó con la cabeza.
“Su muerte fue falsa.”
Claire sintió un escalofrío.
“¿Él organizó todo?”
“Parece que sí.”
El secuestro de Lily nunca había sido únicamente el deseo desesperado de Victoria de tener una hija.
Richard Blake estaba involucrado en una red de adopciones ilegales.
Utilizaban empleados de hospitales, abogados y familias endeudadas.
Compraban niños.
Cambiaban documentos.
Después cobraban fortunas a familias ricas.
Daniel Carter había descubierto parte del negocio.
Pero en lugar de denunciarlo, intentó usar la información para pagar sus deudas.
Richard lo compró.
Y cuando Daniel ya sabía demasiado, lo hizo desaparecer.
Claire miró a Marcus.
“El accidente de Daniel.”
“No fue un accidente.”
Claire cerró los ojos.
Durante seis años había llorado a un hombre que la había traicionado.
Ahora descubría que también había sido asesinado.
“¿Dónde está Richard?”
“No lo sabemos.”
“¿Y Victoria?”
“Tampoco.”
Claire miró hacia la habitación donde dormía Lily.
“Vendrán por ella.”
Marcus asintió.
“Sí.”
A la mañana siguiente, Lily despertó con hambre.
Claire le llevó desayuno.
La niña miró la mesa.
Había huevos, pan, fruta y leche.
“¿Todo esto es mío?”
Claire tuvo que contener las lágrimas.
“Todo.”
Lily tomó un trozo de pan.
Lo guardó dentro del bolsillo de su sudadera.
Claire fingió no haberlo visto.
Después de años pasando hambre, Lily todavía esperaba que la comida desapareciera.
Esa misma tarde, Marcus recibió información.
Victoria había sido vista cerca del cementerio donde estaba enterrada Nora.
Claire comprendió inmediatamente.
“La caja roja.”
Marcus asintió.
“Probablemente cree que hay más pruebas.”
Lily intervino.
“Sí las hay.”
Claire la miró.
“¿Qué?”
“Nora tenía otra cosa.”
“¿Dónde?”
“En su tumba.”
Todos quedaron en silencio.
Lily explicó que antes de morir, Nora le había dado una pequeña llave.
Le dijo que algún día debía buscar una caja metálica enterrada cerca de su lápida.
Marcus organizó el operativo.
Claire insistió en acompañarlos.
Lily también quería ir.
“No.”
“Pero solo yo sé dónde está.”
Claire intentó convencerla.
Lily negó con la cabeza.
“Nora dijo que era importante.”
Finalmente aceptaron con protección.
Llegaron al cementerio al atardecer.
Lily caminó entre las tumbas.
Se detuvo frente a una lápida sencilla.
Nora Lewis.
Lily se arrodilló.
“Hola.”
Claire permaneció detrás.
La niña tocó la piedra.
“Encontré a mi mamá.”
Claire comenzó a llorar.
Lily sonrió ligeramente.
“Tenías razón.”
Después señaló un pequeño árbol.
“Está allí.”
Los agentes comenzaron a cavar.
Encontraron una caja metálica.
Marcus la abrió.
Dentro había una memoria USB y varios documentos.
Pero antes de poder revisarlos, se escuchó un disparo.
Un agente cayó al suelo.
Claire agarró a Lily.
“¡Abajo!”
Otro disparo golpeó una lápida.
Marcus sacó su arma.
“¡Cubran a la niña!”
Desde un vehículo negro apareció Victoria.
Tenía un arma en la mano.
Su vestido elegante había desaparecido.
Ahora llevaba ropa oscura.
Su rostro estaba lleno de desesperación.
“¡Dame la caja!”
Claire cubrió a Lily con su cuerpo.
“No.”
Victoria gritó.
“¡Esa niña destruyó mi vida!”
Claire la miró con incredulidad.
“Era una bebé.”
“Mi padre dijo que todo sería fácil.”
“Le robaste nueve años.”
“¡Yo también lo perdí todo!”
Claire se puso de pie lentamente.
“No.”
Victoria apuntó.
“Tú no sabes lo que perdí.”
Claire la miró.
“Perdiste dinero. Poder. Tu reputación.”
Señaló a Lily.
“Ella perdió su infancia.”
Victoria apretó el gatillo.
Pero no ocurrió nada.
El arma estaba vacía.
Marcus avanzó.
“¡Suelta el arma!”
Victoria miró alrededor.
No tenía salida.
Entonces se escuchó un motor.
Otro vehículo apareció detrás del cementerio.
Richard Blake salió.
Tenía el cabello blanco.
Y una pistola en la mano.
Victoria lo miró.
“Papá.”
Richard apuntó directamente hacia Lily.
“Todo esto termina hoy.”
Claire abrazó a su hija.
Richard sonrió.
“Dame la memoria.”
Marcus levantó su arma.
“Baje la pistola.”
Richard ignoró la orden.
Claire miró la memoria USB.
Entonces comprendió.
Aquello debía contener algo capaz de destruir a toda la red.
Richard dio un paso.
“Última oportunidad.”
Lily levantó la cabeza.
“No.”
Todos la miraron.
La niña temblaba.
Pero no retrocedió.
“Nora dijo que usted era un monstruo.”
Richard sonrió.
“Y Nora murió.”
Lily lo miró directamente.
“Pero yo no.”
Richard levantó el arma.
Claire gritó.
May you like
Un disparo atravesó el cementerio.
Y Lily cayó al suelo.