nexio

PARTE 2. LA MENTIRA DE VICTORIA

Veinte minutos después, una patrulla estaba estacionada junto a la entrada del parque.

Alguien había llamado a la policía después de escuchar los gritos.

Elena permanecía sentada en un banco con Matteo aferrado a ella.

El niño no quería soltarla.

Cada vez que Elena movía ligeramente el cuerpo, Matteo apretaba los brazos alrededor de su cintura.

“¿Te hicieron daño?”

Matteo negó con la cabeza.

“¿Estás seguro?”

“Sí.”

Elena le acarició el cabello.

“¿Dónde estuviste?”

Matteo bajó la mirada.

“En una casa.”

“¿Con Victoria?”

El niño asintió.

“Ella dijo que tú te habías ido.”

Elena sintió que el estómago se le cerraba.

“¿Qué más te dijo?”

Matteo dudó.

“Que ya no querías ser mi mamá.”

Elena cerró los ojos.

Tuvo que controlar la rabia antes de volver a hablar.

“Escúchame.”

Tomó suavemente el rostro del niño entre sus manos.

“Yo nunca te abandoné.”

Matteo comenzó a llorar otra vez.

“¿Entonces por qué no viniste?”

La pregunta destruyó a Elena.

“Porque no sabía dónde estabas.”

“Victoria dijo que sí.”

“Mintió.”

Matteo la observó.

Elena besó su frente.

“Te busqué todos los días.”

A pocos metros, Ethan hablaba con un policía.

Victoria permanecía junto a otro agente.

Había recuperado parte de su compostura.

“Todo esto es un malentendido”, dijo.

Ethan giró hacia ella.

“Deja de decir eso.”

Victoria lo ignoró.

“Matteo estaba bajo mi cuidado.”

Elena se puso de pie.

“¿Bajo tu cuidado?”

Victoria la miró.

“Sí.”

“Desapareció hace seis días.”

Ethan frunció el ceño.

“¿Seis días?”

Elena lo miró.

“Lo sacaron de la escuela el viernes.”

Ethan quedó inmóvil.

“Victoria me dijo que llevaba meses viviendo con unos familiares.”

Elena sintió que el aire desaparecía.

“¿Qué?”

Ambos miraron a Victoria.

Por primera vez comprendieron que las mentiras que ella había contado a cada uno eran diferentes.

El policía intervino.

“Necesitamos que todos vengan a la comisaría.”

Victoria tomó su bolso.

“Por supuesto.”

Parecía tranquila.

Demasiado tranquila.

Eso preocupó a Elena.

En la comisaría, las contradicciones comenzaron a aparecer rápidamente.

Elena explicó que Matteo había desaparecido seis días antes.

Alguien se había presentado en su escuela afirmando tener autorización para recogerlo.

La secretaria recibió una llamada que supuestamente provenía de Elena.

La persona conocía el nombre completo del niño, su fecha de nacimiento, su clase e incluso una contraseña familiar que solamente unas pocas personas conocían.

Cuando Elena llegó a recogerlo, Matteo ya no estaba.

La policía había iniciado una búsqueda.

Pero las cámaras cercanas a la escuela no mostraban claramente el vehículo utilizado.

Ethan escuchaba cada palabra.

“Victoria.”

Ella permanecía sentada frente a él.

“¿Cómo conocías esa contraseña?”

Victoria cruzó las manos.

“No voy a hablar sin un abogado.”

Elena la miró fijamente.

Entonces recordó algo.

Tres meses antes había perdido su teléfono durante una fiesta escolar.

Lo encontró veinte minutos después sobre una mesa.

Victoria había estado allí.

Elena se levantó.

“Mi teléfono.”

Todos la miraron.

“Ella tuvo acceso a mi teléfono.”

Victoria no reaccionó.

Elena continuó.

“Había una nota con la contraseña para emergencias escolares.”

Ethan cerró los ojos.

Una pieza más encajaba.

Pero todavía quedaba la pregunta más importante.

“¿Por qué?”

Elena miró a Victoria.

“¿Por qué querías a mi hijo?”

Victoria permaneció callada.

Ethan observó a Matteo detrás del cristal de una sala contigua.

Después miró nuevamente a Victoria.

“Me dijiste que era hijo de una prima tuya.”

Elena se volvió hacia Ethan.

“¿Qué?”

Ethan respiró lentamente.

“Victoria me dijo que una prima había muerto y que el niño necesitaba una familia temporalmente.”

“¿Y simplemente le creíste?”

La vergüenza apareció en su rostro.

“Llevamos cuatro años casados.”

Elena sintió rabia.

Pero también vio algo diferente.

Ethan parecía genuinamente destruido.

No sabía toda la verdad.

Eso no lo hacía inocente.

Había ignorado señales.

Había seguido caminando mientras una madre suplicaba detrás de él.

Pero Victoria también lo había manipulado.

Un detective entró en la sala.

Llevaba una carpeta.

“Señor Miller, necesitamos hablar con usted.”

Ethan se puso de pie.

“¿Sobre qué?”

El detective miró brevemente a Elena.

“Sobre Matteo.”

Victoria reaccionó por primera vez.

“Mi abogado está en camino.”

El detective la ignoró.

Colocó varias fotografías sobre la mesa.

Eran imágenes antiguas.

En una aparecía Elena embarazada.

En otra sostenía a Matteo recién nacido.

En una tercera aparecía un hombre junto a ella.

Ethan tomó la fotografía.

Su expresión cambió.

“¿Quién es él?”

Elena respondió.

“Daniel. El padre de Matteo.”

Ethan levantó lentamente los ojos.

“¿Daniel Ramírez?”

Elena asintió.

Ethan tuvo que apoyarse contra la mesa.

Victoria cerró los ojos.

Elena lo notó.

“¿Lo conocías?”

Ethan tardó varios segundos en responder.

“Era mi mejor amigo.”

Ahora fue Elena quien quedó paralizada.

“¿Qué?”

Ethan observó la fotografía.

“Daniel y yo crecimos juntos.”

“Daniel nunca me habló de ti.”

“Porque dejamos de hablarnos.”

“¿Por qué?”

Ethan miró a Victoria.

Ella permanecía inmóvil.

“Por ella.”

Elena sintió un escalofrío.

Ethan continuó.

“Daniel descubrió algo sobre Victoria hace años. Me pidió que me alejara de ella. Pensé que estaba intentando destruir mi matrimonio.”

“¿Qué descubrió?”

Ethan no respondió inmediatamente.

El detective lo hizo.

“Creemos que Daniel estaba investigando una red de fraude de identidad.”

Victoria abrió los ojos.

Elena dejó de respirar.

“¿Qué tiene eso que ver con mi hijo?”

El detective colocó otro documento sobre la mesa.

“Mucho.”

Ethan leyó la primera página.

Después la segunda.

Su rostro cambió por completo.

“Esto no puede ser.”

Elena se acercó.

“¿Qué dice?”

Ethan levantó la mirada hacia Victoria.

Ya no había incertidumbre en sus ojos.

Había miedo.

“Dice que Victoria conocía a Daniel antes de conocerme.”

Victoria se levantó.

“Ya basta.”

El detective dio un paso adelante.

“Siéntese.”

“Esto es absurdo.”

“Siéntese, señora Miller.”

Victoria miró hacia la puerta.

Elena comprendió inmediatamente lo que estaba haciendo.

Estaba calculando la distancia.

“Está intentando escapar.”

El detective reaccionó.

Victoria corrió.

No llegó lejos.

Dos agentes la interceptaron en el pasillo.

Su bolso cayó al suelo.

El contenido se desparramó.

Un teléfono.

Unas llaves.

Una cartera.

Y un pequeño sobre blanco.

Elena miró el sobre.

En el frente había un nombre escrito.

MATTEO RAMÍREZ.

El detective lo recogió usando guantes.

Dentro había una fotografía de Matteo.

Una copia de su certificado de nacimiento.

Y un billete de avión.

Elena sintió que las piernas le temblaban.

El vuelo salía esa misma noche.

Destino internacional.

Ethan miró a Victoria.

“¿Ibas a llevártelo del país?”

Victoria no respondió.

Elena abrazó a Matteo.

Pero el detective todavía no había terminado.

“Hay algo más.”

Sacó otro documento.

“Creemos que Matteo no fue elegido al azar.”

Elena levantó la cabeza.

“¿Qué quiere decir?”

May you like

El detective miró a Ethan.

“Victoria necesitaba específicamente al hijo de Daniel.”

Related Stories

Other posts